Turismo, vivienda y energía: el reto que Canarias no puede aplazar más
El Gobierno canario apuesta por diversificar la economía frente al turismo, pero la vivienda y la energía siguen siendo el gran reto para los ciudadanos.
El vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel Domínguez, insiste en que la economía de las islas necesita diversificarse para no depender tanto del turismo. Lo dijo en el encuentro informativo 'Canarias hacia el futuro', celebrado en Las Palmas de Gran Canaria.
¿Qué significa esto en la práctica? El Gobierno quiere atraer sectores con 'alto valor añadido', es decir, empresas que generen empleos más estables y con mejores salarios que los que hoy abundan en la hostelería.
Domínguez reconoce que el turismo es el motor principal de la economía canaria y que hay que cuidarlo. Pero también admite un problema de fondo: muchos trabajadores sienten 'desafección' hacia el sector, es decir, no lo ven como una opción de futuro.
Otro de los retos que señaló es la energía. Las infraestructuras son obsoletas, y eso ha provocado apagones recientes, como el de Lanzarote. Si la red eléctrica falla, ningún proyecto nuevo puede despegar.
Para el ciudadano de a pie, la diversificación no es un concepto abstracto. Si esas empresas llegan, puede haber más puestos de trabajo fuera de la temporada alta, menos dependencia de contratos temporales y una oportunidad para quedarse a vivir en las islas, algo cada vez más difícil.
Pero el propio vicepresidente lo dice claro: sin acceso a la vivienda, el crecimiento económico no llega a la calle. Los datos macroeconómicos son buenos, pero muchas familias siguen luchando para pagar el alquiler y la compra del día a día. Ese es el gran interrogante: que las cifras se traduzcan en bienestar real.
¿Qué puede pasar ahora? Los anuncios de diversificación tendrán que traducirse en inversiones concretas, en infraestructuras energéticas nuevas y en políticas de vivienda. Mientras tanto, lo que deberían hacer los afectados es seguir de cerca los proyectos, exigir transparencia y participar en el debate público, porque el futuro económico de Canarias se decide ahora.