La migración en Canarias se usa como arma política y alimenta el fascismo
¿Sabías que Canarias recibe en un año más de 26.000 migrantes en un solo puerto? La llegada de menores sin familia sigue siendo una carga enorme para nuestras islas y, en medio de esto, la política se vuelve un campo de batalla.
El presidente Clavijo denuncia que la gestión migratoria se ha convertido en un nicho para promover discursos de miedo y extremismo. Mientras tanto, la falta de consenso en las instituciones impide tomar decisiones urgentes para proteger a los más vulnerables y gestionar mejor la llegada masiva de migrantes.
¿Qué implica esto para quienes vivimos aquí? Que la situación no solo afecta a los inmigrantes, sino que también pone en jaque los recursos de las islas. La tensión crece y la falta de acuerdo puede traducirse en más problemas sociales y menos apoyo para los que más lo necesitan.
Es fundamental que las administraciones trabajen juntas y de manera solidaria. Tú, ciudadano, puedes exigir que los políticos prioricen soluciones efectivas y humanas, en lugar de usar el tema migratorio para sacar votos o dividirnos.
¿Qué puede pasar ahora? La situación requiere acciones concretas, pero si seguimos sin acuerdos, el problema solo se agravará. Lo más recomendable es que los afectados, organizaciones sociales y la ciudadanía presionen para que las decisiones sean responsables y solidarias.
La clave está en que todos tomemos conciencia de que la migración no es un problema, sino una realidad que requiere respuestas humanas y coordinadas. La historia de Canarias no puede seguir marcada por la falta de consenso y la política de miedo.