¿Por qué Ceuta nos pone en el espejo de una crisis migratoria sin control?
Lo que pasó en Ceuta no es solo un problema de esa ciudad. Es una advertencia clara de cómo las políticas migratorias fallan y nos afectan directamente.
La presidenta del Parlamento de Canarias, Astrid Pérez, denuncia que estamos dejando que la situación nos sobrepase. La llegada masiva de migrantes no puede ser cosa de improvisados, y menos aún, una excusa para normalizar la falta de preparación.
Cuando no reaccionamos a tiempo, las consecuencias se reflejan en nuestras calles, en nuestros servicios públicos y en la convivencia diaria. La crisis en Ceuta muestra que las respuestas no pueden ser solo de emergencia, sino preventivas y coordinadas desde antes.
Para nosotros, esto significa que si no exigimos políticas claras y acciones concretas, la presión migratoria seguirá creciendo y afectando nuestro día a día. La inseguridad, la saturación en hospitales y colegios, y la incertidumbre social son solo algunos de los efectos visibles.
¿Qué puede pasar ahora? Es hora de que los responsables políticos tomen medidas reales, no solo palabras. Como ciudadanos, debemos exigir transparencia, recursos y una política migratoria que funcione y nos proteja a todos.
Solo así podremos evitar que una crisis como la de Ceuta se convierta en un problema que nos toque de lleno en nuestra isla. La clave está en anticiparnos, no en reaccionar cuando ya sea demasiado tarde.