Los gatos en Tenerife reducen en un 120% la población de lagartos y afectan su tamaño
¿Sabías que las colonias de gatos en Tenerife están acabando con los lagartos endémicos de la isla?
Un estudio reciente revela que donde hay más gatos, hay menos lagartos y, además, estos son más pequeños. Los gatos no solo cazan a los lagartos, sino que también cambian la forma en que estas especies crecen y se distribuyen en el ecosistema. La comida fácil en los comederos y la depredación están alterando toda la cadena alimenticia de nuestra fauna local.
Esto tiene graves consecuencias: los lagartos, que ayudan a dispersar semillas y mantener el equilibrio natural, desaparecen o se reducen en tamaño. Esto puede afectar a muchas otras especies y, en definitiva, a nuestro entorno más cercano. La presencia de gatos y la comida que dejan en los comederos están fomentando un ecosistema desequilibrado y cada vez más invasivo.
¿Qué podemos hacer los ciudadanos? Es urgente replantear cómo gestionamos las colonias de gatos. No basta con la protección animal si eso pone en peligro especies únicas de Canarias. Necesitamos políticas responsables que protejan la biodiversidad y frenen estos efectos devastadores.
Para residentes y visitantes, esto significa estar atentos y apoyar medidas que regulen las colonias felinas y fomenten el cuidado de nuestra fauna endémica. La conservación de especies como los lagartos no es solo tarea de expertos, también es responsabilidad de todos.
Ahora, lo que puede pasar es que las especies nativas sigan en declive si no actuamos. Es imprescindible que las administraciones y la ciudadanía trabajen juntos para proteger nuestro patrimonio natural. Solo así podremos evitar que la pérdida de biodiversidad sea irreversible.