La Guardia Civil desmantela una red de venta de 600 productos sanitarios ilegales en peluquerías de Gran Canaria.
Los controles realizados por la Patrulla Fiscal y Fronteras de Santa María de Guía, en Gran Canaria, han dado como resultado la incautación de 586 productos sanitarios ilegales que se comercializaban en varias peluquerías estéticas del norte de la isla.
Según un comunicado oficial de la Guardia Civil, esta operación se inscribe dentro de la iniciativa Pangea XVIII, que persigue el tráfico ilegal de medicamentos y productos sanitarios. La intervención es parte del compromiso de las autoridades por garantizar la seguridad en el ámbito de la salud pública.
De los productos confiscados, 71 corresponden a medicamentos no autorizados, mientras que 515 son cosméticos provenientes de países externos, todos ellos sin las certificaciones sanitarias requeridas por la legislación actual. Esta situación plantea serias preocupaciones sobre la seguridad de estos productos.
Particularmente alarmante ha sido el hallazgo de cremas cosméticas que contenían ingredientes farmacológicos no declarados, tales como el clobetasol y la betametasona. Estos corticosteroides, por su potencia, requieren una prescripción médica para su uso y su aplicación inapropiada puede generar efectos adversos severos en los usuarios.
El uso indiscriminado de estos compuestos puede llevar a complicaciones graves, como reacciones cutáneas, efectos sistémicos o agravamiento de condiciones preexistentes. La inclusión de estas sustancias en productos cosméticos representa un serio riesgo para la población.
Entre las irregularidades halladas se identificó la venta de medicamentos sin la adecuada autorización, la inclusión de componentes farmacológicos no declarados en cosméticos, así como etiquetados inexactos o ausentes y la falta de trazabilidad del origen de los productos confiscados.
La actuación se llevó a cabo después de recibir información sobre la potencial comercialización irregular de estos artículos en el área portuaria de la capital grancanaria, lo que llevó a una investigación más exhaustiva.
Las pesquisas revelaron que se estaban vendiendo productos sin cumplir los requisitos establecidos por el Ministerio de Sanidad en materia de fabricación, etiquetado y distribución, comprometiendo así los canales de comercialización segura.
Ante esta situación, se ha informado a la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias sobre los hechos encontrados, con el objetivo de tomar las medidas pertinentes.
La investigación se mantiene activa para identificar el origen de los productos intervenidos y determinar responsabilidades en este grave asunto de salud pública.