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La Guardia Civil confirma sobornos en el caso 'Mediador' mediante regalos, dinero en efectivo y tarjetas.

La Guardia Civil confirma sobornos en el caso 'Mediador' mediante regalos, dinero en efectivo y tarjetas.

En el contexto del juicio por el 'caso Mediador', que se lleva a cabo en Santa Cruz de Tenerife, la Guardia Civil ha presentado el día de hoy detalles sobre una compleja trama de sobornos que implicó a altos mandos de la institución. Según testigos, el esquema delictivo comenzó con la entrega de regalos modestas, lo que hizo posible la posterior ejecución de pagos en efectivo y el uso de tarjetas prepagadas que, según indican, no dejan rastro. A pesar de la seriedad de las acusaciones, los investigadores señalan que las pruebas hasta ahora presentadas son difíciles de corroborar.

Un capitán de la unidad de Asuntos Internos de la Guardia Civil ha calificado este caso como un "fracasó" para la institución, dado que se ha visto involucrado un general de división, Francisco Espinosa, quien recibió regalos y dinero durante su gestión al frente de una fundación operando en El Sahel. La defensa argumenta que el general se encontraba en servicios especiales desde 2017, lo que complica las acusaciones en su contra.

El corazón de la investigación se basa en el testimonio del mediador, Navarro Tacoronte, que fue arrestado por un caso separado. Durante el desarrollo del juicio, se presentó evidencia obtenida a través de la análisis forense de sus dispositivos móviles, recuperada en 2020, aunque la investigación formal no se inició hasta 2022 por orden judicial.

El capitán testificó que, en su calidad de alto funcionario, el general contaba con privilegios como despacho en la sede de Madrid, vehículo oficial y residencia asignada, además de recibir a otros acusados en su oficina. Subrayó que, en un principio, el empresario Antonio Bautista se benefició de propuestas millonarias en proyectos solares en África occidental, gracias a la cercanía que mantenía con el general.

De hecho, se mencionó que el general utilizaba su posición para facilitar conexiones empresariales, incluso manifestando a Bautista que podía ayudarlo a hacer contactos en la embajada. A lo largo de la trama, se ha indicado que el mediador grabó numerosas conversaciones, revelando cómo se iniciaron los sobornos, empezando por regalos simples como puros que un chófer recogió en el aeropuerto de Barajas.

Uno de los momentos más impactantes en la declaración fue cuando el testigo aseguró haber presenciado un pago de 1.500 euros entre Bautista y el general en un hotel, aunque Bautista disipó responsabilidad afirmando que era su propio dinero. Además, el viaje del general a Fuerteventura, todo pagado por Bautista, se destacó como un claro ejemplo del manejo corrupto que existía a su alrededor.

En las grabaciones recopiladas, el capitán recordó cómo el general hacía comentario inapropiados sobre su vida personal, y reveló que solicitaba gastos adicionales para cubrir su relación extramatrimonial. La trama se volvió aún más intrincada cuando emergió la propuesta de contratar a la amante del general, un movimiento que Bautista rechazó debido a la disparidad salarial.

Los investigadores también expresaron su extrañeza ante la súbita actividad financiera de Bautista, quien habría retirado casi 60.000 euros en efectivo en un corto lapso, una práctica inusual hasta que se inició su relación con Espinosa.

Además, se mencionó que el general estaba en una posición estratégica para facilitar contratos en el sector de energía solar, una información que se ventiló en un chat privado pero que la defensa sostiene era solo para organizar eventos sociales. Las ofertas para las empresas involucradas nunca se concretaron, y las conversaciones revelan la inusual naturaleza de los acuerdos, señalando sobrecostos y favoritismos.

Durante el registro de la casa del general, la policía halló una considerable suma de dinero oculta en diversos lugares, lo que el capitán vinculó a prácticas típicas del narcotráfico, aunque se reconoció que el general había colaborado al señalar la ubicación del efectivo. Esta manera de manejar su dinero ha sido calificada de inusual, considerando que contaba con un patrimonio considerable en sus cuentas bancarias.

Por último, se reveló que el general poseía una cuenta en Bélgica no declarada ante la Agencia Tributaria, diseñada para transferencias a su amante, aunque sin evidencia que relacione esta cuenta directamente con las transacciones de Bautista. La narrativa en torno a este caso continúa desenvolviéndose, desnudando una red de corrupción que ha sacudido las bases de la confianza pública en la institución militar.