El pasado 26 de octubre en Santa Cruz de Tenerife, un importante golpe contra el narcotráfico se llevó a cabo en aguas del Atlántico, gracias a la eficaz colaboración entre la Policía Nacional y la Armada Española. A 600 millas de las Islas Canarias, se interceptó un buque mercante que, según las autoridades, transportaba cerca de 6.500 kilos de cocaína, con destino al puerto de Vigo.
La operación se inició tras recibir información crucial el 8 de octubre por parte de la DEA, la agencia antidrogas estadounidense. Este aviso alertaba sobre los planes de una red criminal internacional dedicada al tráfico de drogas. Los operativos de seguridad pudieron así rastrear las actividades sospechosas de esta organización, que pretendía realizar el transporte de manera sigilosa a través del vasto Océano Atlántico.
El barco implicado en esta operación era un tipo de embarcación conocida como 'supply ship', con bandera de Tanzania, que había zarpado del puerto Cristobal en Panamá. Ante la gravedad de la situación, la Policía Nacional, bajo la supervisión de la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional, se movilizó para localizar y evitar que la droga llegara a suelo español.
Con el rumbo y el modus operandi del buque identificados, el 22 de octubre se estableció un operativo cuidadosamente planificado. A las 21:30 horas, y con la colaboración de las Fuerzas Armadas, se llevó a cabo el abordaje del mercante, que culminó con éxito gracias a un equipo del Grupo Especial de Operaciones (GEO) desde un buque de la Armada Española.
Durante la intervención, se detuvo a los nueve miembros de la tripulación y se descubrieron estructuras ocultas en el barco, que no correspondían con las características de una embarcación de carga normal. Estas construcciones estaban destinadas a almacenar el estupefaciente, lo que evidenció la sofisticación del método utilizado por los narcotraficantes.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.