La isla de Gran Canaria vive momentos de atención y desafío. Hoy, el presidente del Cabildo, Antonio Morales, confirmó que se está trabajando arduamente para despejar varias rutas hacia la cumbre, donde la reciente nevada ha complicado el acceso. Sin embargo, lanzó una advertencia sobre los posibles peligros que se presentan para quienes intenten acceder a esta zona.
Las carreteras que se espera reabran incluyen la Gran Canaria 15, que conecta con el centro de la isla, así como la Gran Canaria 600, que une Ayacata y Cueva Grande, y la Gran Canaria 150, que parte de Cruz de los Llanos hacia la Cruz de Tejeda, proseguida por la ruta a los Pinos de Gáldar.
Por su parte, Raúl García Brink, consejero insular de Medio Ambiente, enfatizó que la apertura de la carretera 130, que va de Cruz de los Llanos a Cazadores, enfrenta mayores complicaciones. Esto se debe a la formación de placas de hielo en la vía, lo cual obligará a establecer cortes temporales en los accesos a Los Marteles y la Cadera de los Marteles, hasta que las condiciones mejoren.
Asimismo, añadió que la carretera 134, que también sirve de vía en la cumbre, permanecerá cerrada por el momento, debido a estas mismas condiciones adversas.
A pesar de los esfuerzos para normalizar la situación, Morales subrayó que deberán mantenerse precauciones, dado que las condiciones del entorno todavía presentan riesgos. Resaltó la posibilidad de caídas de ramas y piedras, consecuencia de la inestabilidad del terreno, que se encuentra saturado de agua tras la intensa lluvia.
Ante la situación, el Cabildo de Gran Canaria ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que extreme las precauciones. Se recomienda a quienes opten por visitar la cumbre que lo hagan bien preparados, con depósitos de combustible llenos, ropa adecuada y paciencia, ya que se anticipan largas esperas.
Desde el inicio de la borrasca Emilia, la isla ha enfrentado más de 1.000 incidencias, lo que ha llevado a las autoridades a expresar su agradecimiento por la labor de los equipos de mantenimiento y servicios de emergencia, que han trabajado incansablemente para mitigar los efectos del fenómeno y evitar desgracias personales.
Aunque han pasado las peores etapas de la borrasca, se hace hincapié en la necesidad de seguir manteniendo una actitud de precaución. La posibilidad de episodios de lluvia persiste, aunque se prevé que no alcanzarán la intensidad de las precipitaciones sufridas recientemente.
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