Gran Canaria enfrenta 300 incidentes por la tormenta, mientras 24 embalses gestionan el desbordamiento.
Las Palmas de Gran Canaria, 24 de marzo. El paso de la borrasca 'Therese' ha dejado en Gran Canaria una situación de alerta y desafío, con más de 300 incidencias reportadas durante la mañana de este martes. Las lluvias intensas han provocado que hasta 24 presas de la isla estén aliviando agua, afectando así a aproximadamente mil personas que se han visto impedidas de acceder a sus hogares debido al corte de carreteras.
Este panorama fue expuesto durante una rueda de prensa en la que participaron el consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas de Canarias, Manuel Miranda, el presidente del Cabildo, Antonio Morales, y el director técnico del Plan Insular de Emergencias (PEIN), Federico Grillo. La sesión informativa se dio tras una reunión del Comité Técnico del Plan Específico de Protección Civil y Atención de Emergencias de la comunidad autónoma para evaluar los riesgos de fenómenos meteorológicos adversos.
Miranda destacó la magnitud de la crisis, señalando que se han registrado alrededor de 300 incidentes en la sala del 112 Canarias en solo una mañana. Desde que 'Therese' comenzó a impactar las islas, la cifra total de incidentes en Canarias asciende a casi 1.500, un claro indicativo de la severidad del fenómeno meteorológico.
Actualmente, Gran Canaria se encuentra en Nivel 2 de alerta, lo que ha llevado a la activación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para brindar apoyo en las labores de rescate y atención a la población afectada.
El consejero enfatizó la buena coordinación entre el Gobierno de Canarias y el Cabildo para mitigar los efectos de las lluvias en la infraestructura y los ciudadanos de la isla. Antonio Morales, presidente del Cabildo, añadió que la isla enfrenta enormes dificultades, y que han movilizado entre 1.500 y 2.000 personas para trabajar en conjunto con otras administraciones durante los últimos días.
Las lluvias han aumentando significativamente el caudal de los barrancos, lo que ha llevado a 24 presas a liberar agua por los aliviaderos convencionales o incluso a través de rebosamientos. Morales advirtió que esto da pie a una mayor escorrentía, creando un problema adicional para la isla.
Además, mencionó que el Cabildo ha implementado medidas proactivas para controlar los accesos y salidas de comunidades como Arteara, La Culata, El Barranco de Arguineguín, El Hornillo y Fataga, impactando a más de 1.000 personas. A lo largo de la noche y la mañana, se han reportado numerosos incidentes en la isla, con al menos una docena de carreteras actualmente cerradas.
Federico Grillo, el director del PEIN, también proporcionó información sobre la situación, indicando que Bañaderos y Arucas son los núcleos más afectados. "El panorama es complicado; hay que trabajar en la recuperación de las vías, lidiar con escombros, zonas inundadas y daños al mobiliario", comentó.
Grillo también mencionó que la instrucción para la UME es restaurar la normalidad lo antes posible durante el día, permitiendo así que los ciudadanos puedan recuperar su libertad de movimiento y acceso a sus comunidades.