En un esfuerzo significativo por preservar la rica biodiversidad de Canarias, el Cabildo de Tenerife y Fundación Endesa han revelado recientemente los avances de dos ambiciosos proyectos de conservación. Estas iniciativas se enfocan en la protección de la flora endémica del Parque Nacional del Teide y buscan restaurar los ecosistemas de alta montaña, incluyendo la plantación de más de 17,000 cedros en la región.
Uno de los proyectos, en colaboración con la Fundación Universidad de Valladolid, se ha centrado en el estudio y documentado de los cedros milenarios que se encuentran en terrenos de difícil acceso. Esta valiosa investigación ha llevado al descubrimiento de una extraordinaria población de cedros canarios, entre los cuales se destaca el árbol más antiguo de la Unión Europea, con una impresionante edad de 1,544 años, que supera al anteriormente conocido como 'Bárbol', con 1,481 años.
Las técnicas de datación, que incluyen el uso de carbono-14, han permitido analizar un total de 25 ejemplares, de los cuales ocho tienen más de mil años y tres superan los 1,500. Estos hallazgos, ubicados en lugares prácticamente inaccesibles, ofrecen una perspectiva única sobre el pasado ecológico del Parque Nacional y subrayan la importancia del cedro canario como emblema de resistencia y biodiversidad.
Juan Ignacio Ferrer, responsable del área de Biodiversidad de Fundación Endesa, enfatizó la relevancia de estos proyectos en la protección del patrimonio natural, subrayando que la restauración de los cedrales en el Teide representa una oportunidad invaluable para restaurar la armonía natural en esta zona tan preciada.
Por su parte, José Miguel Olano, académico de la Universidad de Valladolid, destacó el éxito de la cooperación entre el sector público y privado en la salvaguarda del patrimonio natural, enfatizando que la biodiversidad en Canarias es un tesoro que exige nuestra protección activa. Esto fue corroborado por los participantes en el evento, que incluyó a importantes figuras del Cabildo y Fundación Endesa.
Durante la presentación, la consejera de Medio Natural, Blanca Pérez, hizo hincapié en la importancia del Teide como un patrimonio viviente que merece ser protegido para las futuras generaciones. Subrayó que este año se lograron plantar 17,000 cedros para restablecer la conectividad del hábitat y asegurar su regeneración, agradeciendo a la Fundación Endesa por su contribución a esta noble causa.
Además, la consejera señaló los logros en la identificación de una notable población de cedros milenarios y la introducción de especies icónicas como la violeta de Guajara y el cardo de plata. Estos esfuerzos representan un paso crucial hacia una transición ecológica más sostenible y consciente, alineada con la misión de Fundación Endesa de honrar y mejorar nuestro legado natural.
En un segundo proyecto, realizado en colaboración con Agroforestal, se ha conseguido la reintroducción de 65 violetas de Guajara y 50 cardos de plata en nuevas áreas del Parque Nacional del Teide. Estas plantas, consideradas entre las más amenazadas globalmente, enfrentaron una disminución alarmante en su distribución, siendo la violeta limitada a un solo lugar y el cardo de plata a menos de diez microhábitats.
Las nuevas plantaciones, protegidas por cercados específicos, están diseñadas para fortalecer la viabilidad de estas especies a largo plazo y mejorar el equilibrio ecológico en el ecosistema montañoso. Blanca Pérez concluyó que iniciativas como esta demuestran el poder de la colaboración en la restauración de especies únicas y en la reducción del riesgo de su desaparición.
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