El SUC advierte sobre los riesgos de atragantamiento en Navidad y ofrece consejos vitales para salvar vidas.
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 23 de diciembre. Las festividades navideñas suelen ser un momento de celebración, pero también un período en el que aumentan los riesgos, especialmente en lo que respecta a la seguridad alimentaria. Ante esta realidad, el Servicio de Urgencias Canario (SUC) ha lanzado un recordatorio vital sobre cómo reaccionar ante un atragantamiento, una emergencia que puede afectar tanto a adultos como a niños.
En un reciente comunicado, el SUC, que forma parte de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, destacó los signos de alerta que podrían indicar un atragantamiento. La víctima, en la mayoría de los casos, presentará dificultad para respirar, no podrá hablar y recurrirá a gestos para comunicar su malestar. La rapidez en la intervención puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Los profesionales del SUC destacan la importancia de mantener la calma en estas situaciones críticas. Animar a la persona afectada a toser con fuerza es el primer paso fundamental para intentar desatascar el objeto que esté bloqueando su vía respiratoria. Advertimos que no se debe ofrecer agua ni alimentos durante este momento, ya que pueden complicar aún más el problema.
Si tras varios intentos de toser la persona no logra recuperar el aliento, el siguiente paso es contactar con el servicio de emergencias marcando el 112. Un coordinador sanitario del SUC proporcionará instrucciones precisas mientras se envía ayuda al lugar del incidente.
Si la situación persiste, se aconseja aplicar unos leves golpes en la espalda. Quien asume la responsabilidad de ayudar debe colocarse a un lado y ligeramente por detrás del afectado, sosteniendo su tórax con una mano e inclinándolo hacia delante. Es crucial realizar cinco golpes firmes entre los omóplatos con el talón de la mano, verificando después de cada golpe si se ha logrado expulsar el objeto.
En caso de que este primer intento no funcione, se recomienda implementar la maniobra de Heimlich. Para llevarla a cabo, el rescatador debe posicionarse detrás del afectado, colocar el puño de una mano en el área entre el ombligo y el estómago, y cubrirlo con la otra mano. Es fundamental inclinar al afectado hacia adelante y aplicar cinco compresiones hacia adentro y hacia arriba, siendo cuidadosos con los niños para no levantar su cuerpo del suelo.
El SUC aclara que esta técnica sirve para elevar el diafragma, forzando el aire a salir de los pulmones y produciendo una tos artificial que podría ayudar a expulsar el objeto o alimento que está causando el atragantamiento.
Si después de realizar ambas técnicas, los golpes en la espalda y la maniobra de Heimlich no logran abrir las vías respiratorias del afectado, es recomendable alternar entre cinco golpes en la espalda y cinco compresiones abdominales hasta que se resuelva la obstrucción o hasta la llegada de asistencia médica profesional.
Finalmente, el SUC enfatiza la importancia de reaccionar con rapidez y efectividad ante un atragantamiento, pues cada segundo cuenta para evitar complicaciones graves que podrían amenazar la vida del afectado, como una posible parada cardiorrespiratoria.
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