24h Canarias.

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El presidente del Cabildo de Gran Canaria denuncia un enfoque colonial del Estado hacia la inmigración en Canarias.

El presidente del Cabildo de Gran Canaria denuncia un enfoque colonial del Estado hacia la inmigración en Canarias.

En un reciente y contundente pronunciamiento, Antonio Morales, presidente del Cabildo de Gran Canaria, ha manifestado su profunda preocupación por la situación de la inmigración irregular en el archipiélago. Durante una entrevista con Radio Nacional de España, hizo referencia al trato que, según él, reciben las islas por parte del Gobierno español y sus partidos opositores, al que calificó de "colonial" y despectivo.

Morales sostiene que existe una intención de convertir a Canarias en la frontera sur de Europa, un espacio que se asimila a una retención forzada, donde las personas migrantes se ven atrapadas, casi como si fueran prisioneras. "Es fundamental denunciar esta realidad una y otra vez", afirmó con firmeza.

El presidente del Cabildo señaló que los derechos humanos y el derecho internacional son sistemáticamente ignorados en el tratamiento de inmigrantes en la región, mientras que Europa parece optar por no actuar. "La mirada de Europa está alejada de esta crisis", enfatizó, haciendo hincapié en el contraste entre el aumento de presupuestos destinados a cuestiones bélicas y la inacción en el ámbito de la inmigración.

Además, Morales clarificó que factores como el cambio climático y la pobreza estructural son las fuerzas que obligan a muchas personas a emprender este peligroso viaje. La falta de políticas de cooperación y desarrollo con África, que a su juicio debería recibir inversiones significativas, resulta alarmante en el contexto actual.

El mandatario se mostró especialmente crítico hacia el cumplimiento de las sentencias del Tribunal Supremo, que han ordenado la atención a un gran número de menores migrantes que solicitan asilo. La falta de solidaridad de otras comunidades autónomas hacia Canarias fue igualmente condenada, remarcando que la acogida de tan solo 30 niños debería ser vista como un acto humanitario y no una carga.

Con un tono de indignación, Morales concluyó que el sistema actual evidencia una falta de respeto hacia Canarias, una región que se ha convertido en un punto de retención y un espacio olvidado por el resto del país. Este reclamo por dignidad y justicia sigue resonando en las voces de quienes defienden los derechos de los más vulnerables.