Cueva de Candelaria
- Dirección 38780 Tijarafe, Santa Cruz de Tenerife
- Localidad Tijarafe (Santa Cruz de Tenerife)
Horario
- sábado: Abierto 24 horas
- domingo: Abierto 24 horas
- lunes: Abierto 24 horas
- martes: Abierto 24 horas
- miércoles: Abierto 24 horas
- jueves: Abierto 24 horas
- viernes: Abierto 24 horas
Opiniones de clientes
Es un sitio único, merece la pena ir. Es una especie de cueva natural en la que hay casitas y se puede bañar. El agua es cristalina (aunque puedes encontrar algo de basura), perfecto para hacer snorkel. No es una playa, sino un zona de rocas, por si alguno o alguna esperaba algo así. El único inconveniente es llegar hasta ahí: la carretera es complicada, no tanto bajada sino subida. Una vez abajo puede ser que no tengas aparcamiento y tendrás que apañártelas para dejarlo en algún lado o en los aparcamientos superiores, que están más lejos. Recomiendo ir temprano o en días con poca afluencia, ya que se complica la conducción. Tras llegar al aparcamiento, se tiene que caminar un poco hasta allí. No es difícil, pero es un cachito. Quizás mejor llevar calzado cerrada y ya luego cambiarse una vez abajo.
Un lugar único. Casitas pequeñas de particulares - vacacionales - a un paso del agua, encallado en una grieta/cueva natural. Hay algún gatillo por ahí suelto. Hay varios accesos al mar, escaleras y rampa de piedra. Te puedes bañar en aguas de un azul espectacular. Ojo a la bandera. No hay bar, ni kiosko ni nada que se le parezca - se previsor y recoge después. Da la sombra una buena parte del día, pero aun así, cuando cae el sol y da de lleno en la cueva, sigue habiendo zonas de penumbra. Del parking a la gruta es cuesta abajo empinada, con cantos y poco acondicionada. Y por supuesto, ojito al bajar con el coche, hay dos parkings basta te justitos de espacio. Las cuestas son un absoluto horror para todo aquel que tenga un mínimo de vértigo. Hay tramos en los que ojalá no te pille un coche en sentido contrario. Ni una farola a la vista. Ojo a los desprendimientos. Ojo a los estómagos delicados, que hay mucha curva. Hay opción de ver la cueva desde un barco que sae desde el puerto de Tazacorte.
Hay que tener cuidado para bajar porque la carretera es estrecha y hay piedras, pero merece la pena. Al final del todo hay unas escaleras donde te puedes bañar, y el agua está muy limpia.