Parque Rural de Betancuria
- Dirección Calle Tenerías Viejas, 2B, 35637 Betancuria, Las Palmas
- Localidad Betancuria (Las Palmas)
Opiniones de clientes
Sitio ideal para hacer barbacoas..no se permite coger leña y se tiene que llevar carbón.. se compone de dos casetas con 6 barbacoas en cada una, dos pilas a cada lado con un grifo; en la entrada hay también barbacoas al uso en las piedras, instalaciones muy buenas , tiene aseos y un parque infantil, bancos y mesas para comer lo suficientemente separadas unas de otras... Un gran descubrimiento en el interior de la isla
Parece mentira pero la isla sigue sorprendiendo o quizás sólo a quién se quiera dejar sorprender. Atravesé la zona para dirijirme a dos sitios de la costa oeste. Ya la conocia pero disfruté igual. El paisaje es diferente (alguien dira "diferente"?) Los colores de la tierra cambian de dorados a ocres, rojitos, según le de el sol y aparece, en algunas zonas, la vegetación. No solo palmeras resistiendo a los envistes del viento sino tierras cultivadas...Verde!. Menos mal que quién diseñó la carretera, hizo numerosos recodos para, cuando ya no puedes aguantar más de ver tanta belleza, dejar el coche y hacer alguna foto.
Espectacular lugar de interés cultural. ¡¡¡¡Increíbles vistas !!! Lugar de visita obligada para el turismo en general. Recomendable 100% ?? Este Parque Rural pertenece a los municipios de Betancuria, Puerto del Rosario, Antigua, Tuineje y Pájara, tiene una superficie de 16.544,3 hectáreas. La declaración de parque rural se le da a lugares con tradición agrícola y ganadera que tienen como trasfondo un espacio natural de características únicas. En el caso del parque rural de Betancuria destaca la singular geología y morfología de su paisaje profundamente erosionado. Es importante destacar que casi todo el parque coincide con los afloramientos del complejo basal de Fuerteventura, que ocupan la franja oeste de la isla, lo cual le otorga un importante interés científico e impone una peculiaridad cromática y estructural a toda su superficie. En los peñascos y macizos montañosos se refugian muchas plantas rupícolas, con varias especies amenazadas y protegidas. Por otro lado, hábitats particulares como el humedal de las presas de las Peñitas y los Molinos, presentan gran interés faunístico y los acantilados costeros y de interior sirven de refugio a varias rapaces amenazadas.