Casi 20 años después, reclaman la retirada del monumento a Franco en Tenerife
¿Te imaginas que un símbolo del franquismo siga en las calles de Tenerife, décadas después de la ley de memoria? La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica pide que se retire el monumento a Franco, tras un rechazo técnico unánime. La justicia y la historia dejan claro que esa obra no tiene valor cultural y solo representa una exaltación al dictador.
Este monumento, que lleva más de 60 años en la ciudad, sigue siendo un símbolo de represión y dolor para muchas familias. La ley de memoria histórica y la ley democrática dejan claro que no debería estar allí. Mantenerlo en pie es como aceptar un homenaje a una época oscura que aún duele en la sociedad canaria.
¿Qué consecuencias tiene esto para los vecinos? Que se mantiene un símbolo que humilla a quienes lucharon por la democracia y recuerda a las víctimas de la represión. La campaña de firmas busca que el monumento se traslade a un museo, donde se podrá estudiar y entender sin que sea un altar de exaltación fascista. Además, proponen crear un espacio en la calle para honrar a las víctimas y celebrar la democracia.
Para los ciudadanos, esto significa un paso hacia una sociedad que no olvida su historia ni permite que símbolos de opresión sigan en sus calles. Es un recordatorio de que aún hay trabajo por hacer para cerrar heridas y construir un futuro más justo y respetuoso con todas las víctimas del franquismo.
¿Qué puede pasar ahora? Las instituciones tienen la oportunidad de actuar y cumplir con la ley. La recogida de firmas y la presión social buscan que el gobierno decida retirar la obra y promover una memoria activa en la ciudad. Los afectados y la sociedad civil deben seguir movilizándose para que la historia no se reescriba y la justicia prevalezca.