El pasado sábado, la bulliciosa Plaza de Callao en Madrid se convirtió en el escenario de un acontecimiento sin precedentes: la primera Gran Luchada oficial celebrada fuera de las Islas Canarias. Este evento no solo se propuso dar voz y visibilidad a la lucha canaria, un deporte profundamente arraigado en la cultura del archipiélago, sino que también sirvió como un reflejo de la fortaleza y la nobleza de un pueblo que sigue adelante a pesar de las adversidades.
La Luchada fue parte de las celebraciones del Mes de Canarias, una iniciativa que se extiende más allá del Día de Canarias el 30 de mayo. Durante un período de cuatro semanas, se llevan a cabo actividades que destacan la diversidad cultural, patrimonial y social del archipiélago, según el comunicado emitido por el Gobierno regional.
En un encuentro con los medios previo al evento, el consejero de Educación, Poli Suárez, expresó su satisfacción por la representación que esa jornada otorgaba a más de dos millones de canarios que, en su día a día, luchan por mantener vivas las tradiciones, costumbres y deportes de su tierra, además de fomentar un futuro esperanzador para el archipiélago.
“Queremos que Canarias sea conocida no solo por sus espléndidas playas y su clima benévolo”, subrayó Suárez, quien afirmó que las islas no son una “comunidad aislada en el Atlántico” que debe ser ignorada, sino que merecen atención y reconocimiento.
El presidente del Gobierno canario, Fernando Clavijo, resaltó el significado que tiene este deporte autóctono como símbolo de la nobleza canaria: “Podemos competir y luchar, pero siempre lo hacemos con respeto. Nos levantamos unos a otros, miramos a los ojos y somos capaces de sobreponernos en la adversidad”, comentó Clavijo.
Clavijo se mostró esperanzado en que este evento, que trajo la lucha canaria al corazón de Madrid, quedará grabado en la historia. Destacó algunos elementos simbólicos que formaron parte de la jornada, como la arena del volcán Tajogaite de La Palma, que se utilizó en el terrero de lucha para recordar la situación crítica que aún enfrentan muchas familias tras la emergencia volcánica.
La competición en Madrid fue parte de la vigésima y antepenúltima jornada del Torneo DISA Gobierno de Canarias, donde luchadores de los clubes Saladar de Jandía (Fuerteventura) y Candelaria de Mirca (La Palma) se enfrentaron en la arena montada especialmente para este evento, la cual contaba con un graderío portátil con capacidad para aproximadamente doscientas personas.
La lucha tuvo lugar en una de las localidades más emblemáticas de la capital, la Plaza de Callao, máxime por coincidir con la celebración de la VIII Romería Canaria organizada por la Casa Canaria. Este evento, apoyado por la campaña 'Orgullo de quienes somos', se ha constituido como un espacio de encuentro para reivindicar y festejar la identidad canaria en las calles de Madrid.
La Romería inició con un acto institucional en la Catedral del Redentor, contando con la presencia del viceconsejero Alfonso Cabello. Posteriormente, se realizó un recorrido por las calles de la ciudad, simbolizando el orgullo y la conexión de los canarios que residen fuera del archipiélago. Esta iniciativa logró reunir a cerca de 500 participantes, según el informe emitido por el Ejecutivo regional ese mismo día.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.