Canarias pierde 450.000 niños en una década y el sistema educativo está en riesgo
La educación en Canarias enfrenta un cambio radical. Entre 2013 y 2023, se han perdido casi medio millón de menores en toda España, y en las islas la tendencia de menos nacimientos continúa. Esto significa que cada año hay menos niños en las aulas, pero aún así, los centros públicos están cerrando unidades y centros, lo que aumenta la dependencia de la escuela privada y limita el acceso a la educación.
Este descenso en la natalidad trae consecuencias directas para las familias. Menos recursos en las escuelas públicas, menos oferta en zonas rurales y más dificultades para las familias con menores recursos. Además, la llegada de alumnado extranjero requiere más recursos y una atención más especializada, lo que complica aún más el sistema.
¿Qué puede pasar? Si no se toman medidas, muchas familias se verán forzadas a pagar más por la educación y los centros públicos podrían verse desbordados o cerrados en zonas rurales. La calidad de la enseñanza también puede verse afectada, aumentando las desigualdades sociales y poniendo en riesgo el futuro de muchos niños y jóvenes en las islas.
Para los ciudadanos, esto significa que la educación, uno de los pilares del bienestar social, está en peligro. La falta de inversión y una planificación a largo plazo dejan a muchas familias sin opciones y a los niños sin las condiciones que necesitan para crecer y aprender en igualdad.
Ahora, lo que deberían hacer las autoridades y la comunidad es apostar por ampliar y mejorar la red de escuelas infantiles, reforzar la atención a la diversidad y la inclusión, y garantizar recursos suficientes para mantener la calidad educativa. Solo así podemos evitar que esta tendencia se convierta en una crisis que afecte a toda la sociedad canaria.