24h Canarias.

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Aquanaria asegura haber normalizado su situación y responsabiliza a Telde por el vertido.

Aquanaria asegura haber normalizado su situación y responsabiliza a Telde por el vertido.

En un reciente comunicado, Pedro A. Sánchez, representante de Aquanaria, dio a conocer que la situación en la piscifactoría de Melenara, Telde, Gran Canaria, que sufrió un incidente de contaminación marina, ha sido completamente solucionada. Sin embargo, la empresa ha manifestado su descontento con la falta de respuesta del Ayuntamiento local, a pesar de las notificaciones realizadas por la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno canario.

Sánchez detalló que la empresa opera dos instalaciones en la costa de Telde y que fue en su sitio frente a la playa de Melenara donde, a comienzos de octubre, un pescador reportó un vertido inusual con un olor extraño. Describió el vertido como "azulado, turquesa y lechoso", con un aroma químico desagradable que desencadenó un comportamiento anómalo en los peces y un aumento en la mortalidad de las especies.

A partir de esos eventos, la empresa observó una clara relación entre el vertido y la mortalidad de sus peces, algo que jamás habían experimentado en sus casi tres décadas de actividad en la zona. Ante esta situación, se comunicaron con distintas instituciones, incluyendo el Cabildo y el SEPRONA, pero lamentaron no recibir respuesta del Ayuntamiento de Telde.

La investigación del incidente es gestionada por el SEPRONA y la Fiscalía de Medio Ambiente. Aquanaria también ha señalado que imágenes de satélite de Copernicus evidencian la extensión del vertido, que se estima abarcó unas 500 hectáreas en el entorno del emisario 222, operado por el Ayuntamiento de Telde.

Aunque se están llevando a cabo investigaciones, la empresa afirma contar con informes que conectan el vertido con la mortalidad de sus peces. A lo largo del último mes y medio, han estado sometidos a múltiples inspecciones, excepto del consistorio local, que solo se comunicó con ellos tras una publicación en octubre.

Aqunaria ha revelado que un acta de la Consejería de Transición Ecológica evidenció que el emisario estaba funcionando con efluentes no autorizados, provenientes de residuos industriales, en un espacio donde solo deberían encontrarse aguas residuales urbanas. Este hallazgo indica la gravedad de la situación y la urgencia de que el Ayuntamiento actúe para abordar los problemas y evitar posibles sanciones.

Las repercusiones económicas para Aquanaria son significativas, con pérdidas estimadas en 30 millones de euros, un daño que aún se evalúa en términos de reputación y confianza. Sánchez enfatizó que no se trata de un caso de autocontaminación, subrayando que cuentan con un riguroso plan de vigilancia ambiental destinado a garantizar la calidad del agua en sus instalaciones y en las playas vecinas.

El portavoz de la empresa también comentó que, debido al vertido, se han incrementado los residuos generados, alcanzando hasta 50 toneladas diarias durante algunos períodos, lo que ha contribuido a la aparición de peces en descomposición en las playas, un problema que se ha visto agravado por la lentitud en las operaciones de recogida.

Aqunaria ha interpuesto una denuncia contra el Ayuntamiento de Telde ante la Guardia Civil por el sobrevuelo de un dron no autorizado sobre sus instalaciones, alegando que esto representa un riesgo para la seguridad de sus empleados y una infracción de las competencias municipales, dado que el área en cuestión está fuera de su jurisdicción.

A pesar de todo lo sucedido, Sánchez afirmó que han logrado restablecer la normalidad en sus operaciones y aseguró que las recientes imágenes compartidas por el Ayuntamiento no corresponden con la situación actual de la piscifactoría, la cual se encuentra ahora en condiciones óptimas.

Mirando hacia el futuro, Sánchez mencionó que, al finalizar la concesión, probablemente se retirarán de Melenara, expresando su preocupación por la posibilidad de que sigan ocurriendo vertidos en el área, especialmente considerando que tienen otra instalación que fue autorizada hace apenas un par de años.

Desde que comenzó este episodio, han suspendido toda actividad de pesca hasta asegurarse de contar con las garantías necesarias, aunque las autoridades sanitarias no les han prohibido reanudar la pesca de los peces que tienen en sus instalaciones.